Saludos y buenos recorridos cósmicos.
Queda cara vez más claro que, el antes llamado subgénero zombie, es un meta género.
Llegó en 2015 a las pantallas de la mano de Angel Vivas, la adaptación de "a pesar de todo" obra de Juan de Dios Garduño. Una nueva apuesta de zombies, dónde solo salen los primeros 10 minutos.
Hasta donde podemos saber, una evacuación sale mal cuando se encuentran con unos zombies parecidos a los de 28 Días, y después del ataque brincamos 9 años al futuro.
Y los zombies, los cuales nunca se relacionan ni se especifican claramente, han mutado. Ahora parecen criaturas sacadas de las profundidades de los abismos, parecidas a las que aparecen en "el descenso" (2005). Ciegas, rápidas y resistentes al frío. (Probablemente un frío nuclear por lo que se puede conjeturar).
Dos hombres otrora amigos se separan después del ataque ocurrido nueve años antes y son vecinos. Mientras cada uno podía con sus perdidas hasta que reaparecen las temibles criaturas.
Con ritmo cambiante, presenta la dicotomía entre encerrarse y dominar el nuevo mundo con un misterio que no lo es a fin de cuentas y que quizá no pretende serlo al menos de forma sería.
Suspenso, balazos adornan a estos zombies atletas, que trepan muros. Nunca se respira el terror y parece una capitulo de navidad de Party of Five. Abrazos. Llanto, sacrificios y lecciones de paternidad. Una cinta propia de los videohomes. Pero que son duda se esfuerza y da un producto más para situarlo en la escena de la hecatombe zombie. Un melodrama familiar con zombies.
Hasta próximos inviernos nucleares.









