Tras 39 días de competencia y 104 Partidos
El final a llegado. Con España como campeón.
Pero entramos en análisis...
Dejo en claro que las reglas solo las respetan algunos. Y que los berrinches pueden doblar el reglamento. Que el favoritismo sigue reinando y que es una frase eso del fair play, regalos a figuras y beneficios a equipos específicos. Que algunas selecciones no sabe perder ni ganar y que sus aficionados hablan y no aguantan. Y que solo tiene fútbol; que algunos aficionados no tiene otra cosa que circo pues sus políticos les han quitado el pan. Y se enganchan con discursos de odio llevándolo más allá de lo razonable y perdiendo la educación.
Naciones completas visten otras playeras y celebran triunfos de otros porque no aceptan su realidad, deportiva, política y económica.
Dejo en claro, además que el deporte dejo de ser deportivismo y ahora soló es un negocio.
Comunicadores promulgando un discurso de odio disfrazado de nacionalismo y pasión cuando nunca han pisado un estadio. Y carecen del conocimiento para discutir.
También nos dejó la certeza de que hay gente estúpida en todos lados que cree que al estar detrás de un micrófono puede decir las cosas sin consecuencias y hasta cierto sentido tiene razón.
Por otro lado que las protestas fueron apagadas por el grito de gol! Y que los reflectores mediáticos ignoraron al pueblo otra vez...
Pero aún así...
Hay entre los despojos de las redes, gente disfrutando del ambiente futbolero, aceptando victorias y derrotas con respeto. Cantando y sufriendo.
Muchos visitantes disfrutando del arropamiento de los anfitriones.
Durante casi un mes en México todo el mundo estaba de buenas, todos disfrutamos del juego del mundo. México ilusión pero no pudo. Países bajos e Inglaterra se quedaron en el camino. Cabo Verde la revelación, Marruecos Gran desempeño... Cayó el equipo mentiroso y ganó el mejor. Aunque no se quiera aceptar. La FIFA falló, el arbitraje falló, ... Pero lo que no fallo fue el resultado.
No dejemos que las opiniones limiten las relaciones entre los países.
Rivales en la cancha Pero nunca enemigos. Al final ganó el mejor, aunque se ha dicho mucho sobre hombres leyenda montados en pedestales de lodo.
Recordemos que el fútbol es un deporte y la trampa no se admite.
Hasta aquí mi reporte. Y hasta próximos ciclos futbolísticos.










